La actividad, que lleva por nombre “Kilómetros de Solidaridad”, contó con la presencia del Alcalde, Rafael Gómez Montoya, y del concejal de Educación, Alarico Rubio, así como con la participación de 800 alumnos de primero a sexto de primaria de los colegios públicos Francisco de Quevedo, Lope de Vega y Marqués de Leganés.
Con esta carrera, celebrada el Día de la Paz y la no Violencia, se pretendía conseguir un doble objetivo. Por un lado, recaudar dinero para contribuir a mejorar la vida de los niños de los países menos favorecidos -en concreto, este año la ayuda va destinada a Costa de Marfil- y, por otro, educar a los más pequeños en valores. “Pretendemos que conozcan la realidad de otros niños que no tienen su misma suerte, que no tienen acceso a escuelas, a la sanidad y que tienen problemas de nutrición”, indicaron Marisol Paniagua y Alejandro Benito, responsables de Kilómetros de Solidaridad y Programas en España, respectivamente.
Los niños de los tres centros portaron pancartas con mensajes de solidaridad que habían realizado en el colegio los días previos a la carrera con material facilitado por Save the Children sobre Costa de Marfil, y además cada uno de ellos hizo un donativo de un euro. “También pedimos que difundan este mensaje entre sus familiares y amigos”, dijo Paniagua.
Por un futuro mejor
Gómez Montoya se dirigió a los niños para recordarles que “la paz es el único medio para seguir avanzando y mejorando la sociedad y sois vosotros los que conseguiréis un futuro mejor para todos y todas”. De este modo, Gómez Montoya les pidió que se acordaran “de todos aquellos niños que no tienen vuestras mismas oportunidades”.
La actividad Kilómetros de Solidaridad está abierta a todos los centros educativos, públicos o privados, que voluntariamente decidan inscribirse, y se trata de una carrera “no competitiva en la que lo importante no es llegar el primero, sino ayudar a los niños más desfavorecidos”, puntualizó Paniagua.





